10 de julio de 2026
Cuando hablamos de logística solemos imaginar camiones y paquetes, pero detrás de cada entrega hay varias disciplinas trabajando en cadena. La logística no es una sola actividad, sino un conjunto de procesos que mueven productos e información desde el origen hasta el cliente final. Entender qué tipos existen ayuda a detectar dónde está el cuello de botella de tu operación y dónde conviene apoyarse en un especialista.
El contexto presiona. El comercio electrónico en América Latina creció alrededor de un 30% entre 2020 y 2024, según la CEPAL, y con él se disparó la exigencia sobre la entrega. No es casualidad que la última milla, el tramo final hasta la puerta del cliente, llegue a representar entre el 41% y el 53% del costo total logístico, según estimaciones de McKinsey y Capgemini. En este artículo repasamos los tipos de logística, los modelos 1PL a 5PL y cómo encajan entre sí.
La logística es la gestión del flujo de materiales, productos e información a lo largo de toda la cadena de suministro. Como ese flujo atraviesa etapas muy distintas, desde la compra de materias primas hasta la devolución de un pedido, se suele dividir en tipos según la fase o la función que cubre. No compiten entre sí: cada uno resuelve una parte del recorrido y, bien coordinados, forman una operación fluida. Si quieres el panorama completo del proceso, puedes revisar cómo funciona la cadena de suministro de principio a fin.
Conocé nuestras soluciones de logística
Según la fase de la cadena que cubren, estos son los tipos más habituales:
Más allá de las fases, la logística también se clasifica según cuánto delega la empresa en terceros. Es la escala de los modelos “PL” (party logistics):
Elegir entre operar con flota propia o apoyarse en un tercero es una de las decisiones de fondo en este punto. Comparamos las dos opciones en este análisis de flota propia vs. tercerizada.
Ningún tipo de logística funciona aislado. El aprovisionamiento alimenta la producción, la producción surte al almacén, el almacén despacha a distribución y la inversa cierra el círculo cuando hay devoluciones. La clave no es dominar todas las fases por igual, sino lograr que conversen entre sí.
En ese engranaje, la distribución y la última milla son el tramo más visible para el cliente y, como vimos, el más costoso. Por eso muchas empresas conservan internamente el aprovisionamiento, la producción y el almacenamiento, y delegan la distribución urbana en un proveedor logístico especializado. Apoyarse en un partner que aporta flota, cobertura y seguimiento en tiempo real permite escalar en los picos de demanda sin invertir en vehículos propios y sin perder calidad de servicio. Reducir las entregas fallidas es parte de ese valor: en América Latina, entre el 15% y el 25% de los envíos no se entregan al primer intento, y cada reintento encarece la operación.
Cabify Logistics se sitúa justamente en ese eslabón. No reemplaza tu almacén ni tu gestión de inventario, sino que se integra como aliado de distribución urbana y última milla. Si quieres ver cómo podemos ayudar a tu operación, revisa nuestras soluciones logísticas para empresas.
Conocer los tipos de logística no es un ejercicio teórico, es el mapa que te permite ver tu operación por partes, identificar dónde pierdes tiempo o dinero y decidir qué hacer internamente y qué delegar. La mayoría de las empresas no necesitan ser expertas en todas las fases; necesitan que todas funcionen coordinadas. Y en el tramo final, contar con el partner adecuado marca la diferencia.